| RITOS |
Los ritos de la Iglesia son realizados por sus
ministros debidamente autorizados, y consisten en los siguientes:
1. El RITO DE ORDENACIÓN - es la
consagración de personas debidamente calificadas para el ministerio profesional
de esta Iglesia. Se manifiesta por la imposición de manos por parte de Ministras
y Ministros ordenados y autorizados o Las Obispas y Obispos de la FUICM,
seguidores de estos Estatutos.
2. El RITO DE OBTENCIÓN DE MEMBRESÍA EN LA IGLESIA
- será conducido por la Pastora, Pastor o Líder Pastoral Interino delante
de una congregación local, dentro de cualquier servicio de culto regular. De
acuerdo con los requisitos establecidos por la iglesia local, una persona
bautizada como Cristiana puede convertirse en miembro activo de la Iglesia o
grupo local, mediante una carta de transferencia de una organización Cristiana
reconocida o mediante una profesión de fe.
3. El RITO DE LA SANTA UNIÓN/ RITO DEL SANTO MATRIMONIO
- es la unión espiritual de dos personas, debidamente efectuada por una
Ministra, Ministro o Líder Pastoral Interino de la Iglesia, o por Una Obispa u
Obispo de la FUICM. Después de que ambas personas hayan sido aconsejadas y
amonestadas sobre sus responsabilidades recíprocas, puede conferirse este rito
de bendición de Dios.
4. El RITO DE SERVICIO FÚNEBRE - debe ser
conducido adecuadamente por los Ministros de la Iglesia para el ser fallecido.
5. El RITO DE LA IMPOSICIÓN DE MANOS - u
oración para los enfermos del cuerpo, mente o espíritu, debe ser conducido por
los Ministros de la Iglesia, a su entera discreción, cuando se les solicite.
6. El RITO DE LA BENDICIÓN - puede ser
conducido por los ministros de la Iglesia para personas, objetos o relaciones,
cuando la Pastora o Pastor lo juzgue adecuado. Este rito incluye la dedicación
del edificio de una Iglesia para gloria de Dios
SACRAMENTOS
Esta Iglesia acepta y celebra dos santos Sacramentos:
1. EL BAUTISMO por agua y en el Espíritu,
como aparece en Las Escrituras, es el signo de la dedicación de cada vida a Dios
y a Su Servicio. A través de las palabras y los actos de este sacramento, la
persona que lo recibe se identifica como la Hija o el Hijo de Dios.
2. LA SANTA COMUNIÓN es la participación del
pan bendito y del fruto de la vid de acuerdo con las palabras de Jesús, nuestro
Señor: “Este es mi cuerpo... esta es mi sangre” (Mateo 26:26-28.) Toda persona
que crea, confiese y se arrepienta y busque el amor de Dios a través del Cristo,
después de examinar sus conciencias pueden participar libremente en la comida
comunitaria, simbolizando su deseo de ser salvos por el sacrificio de Cristo
Jesús, participar en la resurrección de Cristo Jesús y dedicar sus vidas
renovadas al servicio de Cristo Jesús.n